viernes, 31 de diciembre de 2010

La última del año.


Siempre he dicho que Zaragoza es muy pequeña, pero no solo eso, España también lo es, e internet no iba a ser menos.
Vas pasando de un sitio a otro y, sin saber cómo, terminas leyendo algo, frases que según entran en tu cabeza te bloquean, que te hacen pensar y dices “joder, he sido GILIPOLLAS”, o que te hacen sentir como tal.
No sé cómo expresar lo que siento ahora mismo, creo que es algo que hay que vivir, no se puede contar todo lo que me está pasando en este instante por la cabeza, me dan ganas de odiar a todo el mundo, pero a la vez creo que es lo último que debería hacer.

Una buena despedida de año…

martes, 28 de diciembre de 2010

Si tú te tiras yo me tiro*

Hace 15 años nos conocimos, hace 8 años empezamos a intimar y desde hace unos 6 años somos inseparables.

Cuando estoy mal me escuchas, me aconsejas, cambias mis lágrimas de pena por las provocadas por la risa.
Cuando estás mal hurgamos en internet para evadirnos de la realidad.
Cuando estamos bien nos reímos de todo, somos malas con la gente que se lo merece, decimos las cosas tal y como son (aunque a muchas personas les joda), preparamos viajes, fiestas, sorpresas, locuras, comemos chocolate, patatas, pizzas, vemos series, películas, …
Simplemente con una mirada entiendes lo que te quiero decir, sabes descifrar el tipo de sonrisa que saco en cada momento, nos perdemos por nuestras ciudades amadas como si viviésemos allí desde pequeñas, hemos vivido todos y cada uno de los momentos que pueden vivir dos personas juntas.
La gente nos conoce de muchas maneras, pero sobre todo como hermanas, porque has hecho que tu familia sea la mía, y que la mía sea la tuya.

Sólo quiero darte las gracias por escucharme día a día, por aguantar gilipolleces a cualquier hora (incluida las 5 de la mañana), por sacarme una sonrisa y por caerte conmigo,

Superhermanas*

lunes, 27 de diciembre de 2010

Tiempo al tiempo

Gente a tu alrededor que te cuenta lo que ha pasado, amigos que te advierten para que tengas cuidado, pero a veces estamos ciegos, hay algo que no nos deja ver la realidad, lo que nunca hemos querido ahora nos apetece, pero a la otra persona no, empiezo a pasarlo mal y es cuando no sé a dónde mirar, a mis amigos, los que me advirtieron, o a ella, la que me vuelve loco…

Sólo me queda decir, te lo advertimos, pero claro, sólo somos tus amigos, nada más.