Eso es lo que sentimos cuando vemos a esa persona especial.
Cuando éramos "pequeños" y él nos miraba parecía que el mundo se paraba.
Cuando se acercaba a hablarte era una sensación única y cuando te rozaba un escalofrío recorría tu cuerpo.
Es una sensación muy bonita, que aunque crezcas sigues teniendo cuando ves o estás con una persona especial.
Esas mariposas terminan desapareciendo, pero mientras estuvieron ahí fueron increíbles.
Siempre tendríamos que sentir esos pequeños bichejos dentro de nosotros, hacen que seamos "mejores personas".
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